InspiracionalSanación femenina

Una mujer sana

Una mujer sana, es aquella que se ha permitido mirar
curiosa hacia adentro.

Es una mujer que ha despertado su
consciencia cíclica; de vida, de muerte y de vida, amando tanto su luz como su
sombra, abrazando fuerte sus ángeles y por sobre todo, conteniendo amorosa a
sus heridos demonios.

Ha descubierto su capacidad de crear
vida con cada inspiración que como una semilla brota. Y por ende de gestar y
parir sus sueños y proyectos a través de su poder creativo.

Una mujer sana, es capaz de morir y
renacer infinitamente, así como una serpiente que se entrega al flujo natural e
inquebrantable de su cambio de piel.

Una mujer sana, se sabe diosa y humana
a la vez. Sin embargo, cada día se reconoce por sobre todo más humana.

Una mujer sana, b e n d i c e todas las
facetas de su existencia: juega y es niña, crea y es maga, transforma y es
alquimista, da a luz y es parturienta, construye y es artesana, cuida y es madre,
observa silenciosa y es abuela.

Ama y acepta la vida tal como llega, ama
y acepta la vida tal como fue, rindiéndose a la danza infinita e incontrolable
de l a e x i s t e n c i a.

Una mujer sana, si bien esta en e l c a
m i n o de la sanación, se reconoce como constante aprendiz de quienes llegaron
a la vida antes que ella.

Una mujer sana, honra todos los seres
de la naturaleza y agradece cada día e l p o d e r e s t a r v i v a.

Una mujer sana, siente y agradece, cada
instante respirando la vida, agradece.

Una mujer sana es una mujer que se ha permitido mirar curiosa hacia adentro.

Es una mujer que ha despertado su consciencia
cíclica; de vida, de muerte y de vida. Amando tanto su luz como su sombra, abrazando
fuerte sus ángeles y por sobre todo a sus heridos demonios.

Ha descubierto su capacidad de crear vida con cada
inspiración que como una semilla brota. Y por ende de gestar y parir
sus sueños y proyectos a través de su poder creativo.

Una mujer sana es capaz de morir y renacer infinitamente,
así como una serpiente que se entrega al flujo natural e inquebrantable de su
cambio de piel.

Una mujer sana, se sabe diosa y humana a la vez. Sin
embargo, cada día se reconoce más humana.

Una mujer sana b e n d i c e todas las facetas de
su existencia: juega y es niña, sana y es maga, transforma y es alquimista, da
a luz y es parturienta, crea y es artesana, cuida y es madre, observa silenciosa
y es abuela.

Ama y acepta la vida tal como llega, ama y acepta
la vida tal como fue, rindiéndose a la una danza infinita e incontrolable de l a
e x i s t e n c i a.

Una mujer sana, si bien esta en e l c a m i n o de
la sanación, se reconoce como constante aprendiz de quienes llegaron a la vida
antes que ella.

Una mujer sana honra todos los seres de la
naturaleza y agradece cada día e l p o d e r e s t a r v i v a.

Una mujer sana vive y agradece, siempre agradece.

Por Ximena Nohemí A. H.

Soy Ximena y en 2013 fundé la Escuela Cántaro Sagrado para acompañar e impulsar a otras mujeres en su camino curativo. Para ello nos encontramos en cursos y entrenamientos donde estudiamos los elementos de una psicología profunda femenina que nos sostenga en cada uno de los desafíos de sanación y crecimiento del ser mujer.

2 comentarios en “Una mujer sana

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