Podcast. Episodio 7.4. Cuando no entiendo qué me pasa ni sé qué hacer. La dificultad en cuidar de ti misma cuando no fuiste cuidada.

Rastrear lo que nos ocurre en cada momento es la base para poder regularnos a nosotras mismas. Así de importante es comenzar a leer las señales del cuerpo y ponerle nombre a esas sensaciones que vienen del sistema nervioso autónomo, que como su nombre lo dice, son automáticas puesto que se generan a partir de cómo este sistema lee el entorno, según identifica señales de seguridad o de amenaza.

Tener conciencia autónoma, identificando en el momento preciso lo que pasa en el cuerpo para conectarlo a lo que acontece afuera es un factor protector. Si no somos capaces de reconocer nuestros estados y ponerles un nombre nos atascamos en la desregulación por lo que necesitamos ir nutriendo nuestro vocabulario para nombrar lo más específicamente posible lo que nos pasa.

Sin embargo, la capacidad para leer nuestros estados autónomos y regularnos, comienza tempranamente en la vida cuando mamá o nuestro cuidador principal nos regulaba a través de su propio sistema nervioso regulado. En palabras simples, mamá era nuestro cerebro externo, puesto que nuestro propio córtex prefrontal no estaba lo suficientemente desarrollado para entender la realidad. De no ser correguladas de bebés o niñas entrábamos en modo sobrevivencia y en lugar de priorizar la conexión con los otros tuvimos que priorizar la protección de los otros.

Si no tuvimos a mamá disponible como un cerebro externo, entonces en el presente es probable que fácilmente entremos en modo sobrevivencia o no tengamos activa la capacidad de autoregulación.

Si mamá estaba desregulada o desconectada de mis manifestaciones autónomas, o incluso si viví en un ambiente adverso, entonces aprendí a suprimir mis necesidades mientras mi cuerpo registraba el malestar de la desconexión y el dolor. Ese malestar viene en el presente cuando el sistema nervioso reconoce señales de amenaza y no podemos autoregularnos.

Esta desconexión de los propios estados es algo que nos ayudó a sobrevivir de niñas, pero en el presente como adultas nos desconecta de nuestro bienestar y provoca sufrimiento puesto que no sabemos qué nos pasa ni qué hacer respecto a ello.

Te invito a que sigamos comentando este tema en el podcast donde también te cuento cuándo abrimos inscripciones al entrenamiento gratuito y para el programa de automaternaje integrativo. 

Un abrazo inmenso, Ximena.