Podcast. Episodio 7.15. La intuición como iniciación: Vasalisa la sabia en Mujeres que corren con los lobos

 

El capítulo 3 de mujeres que corren con los lobos llamado: el rastreo de los hechos: la recuperación de la intuición como iniciación, nos habla del paso de la mujer hacia un estado de ser consigo misma y con el mundo, más honesto y profundo. Aquí ella deja atrás una versión ingenua para pasar a una versión sabia y salvaje de sí misma. 

Siendo la intuición lo que detona este paso. 

Pues para la autora Clarissa Pinkola Estés la intuición es un tesoro en la psique de la mujer. Este cuento gira en torno a la facultad femenina de la intuición transmitida de madre a hija y de una generación a la siguiente. 

Clarissa nos dice: “es como si tuviéramos constantemente a nuestro lado a una anciana sabia que nos dijera qué es lo que ocurre exactamente y si tenemos que girar a la derecha o a la izquierda”. 

El cuento nos narra la historia de una niña llamada Vasalisa cuya madre está en el lecho de su muerte y con su último aliento le regala a su hija una pequeña muñeca para que ella tenga consigo. Este cuento me recuerda mucho a Cenicienta ya que, hay una niña cuya figura protectora femenina muere y queda expuesta a las malas intenciones de una madrastra y sus hijas. Estas tres mujeres mal intencionadas que deseaban deshacerse de Vasalisa, la envían al bosque para que vaya en busca del fuego que se había apagado.

El viaje de Vasalisa a la casa de la bruja para pedirle el fuego, es el rito iniciático mismo. Este es el viaje interno o externo que haremos todas las mujeres y en el cual necesariamente correremos ciertos riesgos. Sin embargo, al tener a la pequeña muñeca que le dejó mamá Vasalisa es guiada por esta en cada uno de los movimientos que hace en casa de la bruja.

Con lo cual Vasalisa logra salir airosa y obtener ciertas capacidades que robustecen su espíritu: deja atrás la ingenuidad que puede costarle muy cara cuando no es capaz de ver los males del mundo.

Finalmente, Vasalisa obtiene el fuego, atraviesa el bosque y regresa a casa. 

“El gran poder de la intuición está formado por una vista interior, un oído interior, una percepción interior y una sabiduría interior tan veloces como un rayo”. Clarissa Pinkola Estés

Sin embargo, la autora nos dice que: “estas capacidades heredadas a través de las generaciones femeninas, quedaron enterradas en las mujeres a causa del desuso y una infundada mala fama”. Pero sigue estando ahí y desafiarnos a nosotras mismas para atravesar ciertos retos, hace que comencemos a escuchar esta voz intuitiva nuevamente, la voz resucita y despierta. 

Por lo que cuanto más una mujer se desafía y se abre a ser guiada desde el interior, más fuerza tomará esa intuición y más fuerte y claro la guiará. 

En el cuento Clarissa nos dice que para que la iniciación de la mujer pueda ocurrir, necesitan completarse 9 tareas y la primera es: dejar morir a la madre demasiado buena. 

Esto se trata de que necesitamos un tipo de madre para nuestra infancia, pero esta madre no da la talla para los desafíos que tenemos en la vida adulta. La madre demasiado buena mantiene a la mujer muy chiquita e inocente, por lo que la adulta necesita impulsar el desarrollo de su madre interior hacia una madre afectuosa pero también severa y exigente. 

“La madre demasiado buena en su exagerado afán de protegernos nos impide responder a los nuevos retos del futuro”. Clarissa Pinkola Estés

Por lo que la madre demasiado buena, como ocurre en el cuento con la muerte de la madre de Vasalisa, necesita morir, y así le hace un favor a la hija. Por lo que la iniciación de Vasalisa comienza cuando esta empieza a dejar morir lo que tiene que morir, y esto en la vida real es dejar morir esos valores o actitudes que ya no nos son útiles. 

Si permanecemos con la madre protectora demasiado tiempo en la psique, no podemos enfrentarnos con los retos de nuestro ulterior desarrollo.

Una mujer tiene que fijarse objetivos en la vida por los que esté dispuesta a correr riesgos. Así se afinarán sus facultades instintivas e intuitivas. 

En este capítulo Clarisa nos habla de dejar las versiones inocentes y buenas como partes de una etapa anterior. Pues estas fueron necesarias para la niña, pero para seguir desarrollando otras facultades como la intuición necesitamos las versiones afectuosas pero a la vez, intrépidas severas y exigentes de nuestra madre interna, porque de lo contrario nos quedamos en la versión bonita de nosotras mismas y no tenemos suficientes herramientas internas para desenvolvernos en un mundo que no es amable con nosotras. 

¿Te gustaría que te hablara de otros capítulos y cuentos de Mujeres que corren con los lobos?

Con amor,
Ximena.