FILOSOFÍA DE LA ESCUELA

 

 

Cántaro Sagrado es una escuela que comparte los elementos de una filosofía y psicología profunda para la mujer, trabajando, por medio de diferentes herramientas terapéuticas, los hitos clave del camino curativo femenino, encaminándonos hacia el despliegue de la propia vida creativa.

C U E R P O   D E   C O N O C I M I E N T O

El cuerpo de conocimiento de la Escuela constituye y ofrece los trasfondos de una filosofía para la mujer, como una forma de disponer recursos de sanación para quienes decidan iniciar un camino curativo.

Esta filosofía se ha ido deconstruyendo y construyendo, desde el rescate de diversas visiones de autoras/es contemporáneos y tradiciones ancestrales, cuyos planteamientos se consideran relevantes para la comprensión de la vida interna femenina, sin embargo, este cuerpo de conocimiento jamás se impone como una verdad absoluta con la que se necesite estar de acuerdo para participar en los cursos o talleres.

Finalmente es importante considerar, que la información entregada, no busca ser meramente acumulativa o alcanzar únicamente el plano intelectual, con ésta se procura impulsar transformación y movimiento, en pro de la creación de nuevas y sanas formas de vivir y transitar la experiencia humana.

Autoras/es referentes principales: Bert Hellinger & Sophie Hellinger, Ann Ancelin Schützenberger, Marija Gimbutas, Clarissa Pinkola estés, Christiane Northrup, Maureen Murdock.

S A N A R   L A   H E R I D A

El concepto de sanación con el que se trabaja, sostiene la idea fundamental de que sanar NO es borrar, cortar, limpiar o eliminar la herida. Tampoco se sostiene el sanar como un proceso mágico y rápido que acontezca de forma abrupta.

La sanación sostenida desde la escuela, alude a un proceso de transformación interna y espiritual, que requiere tiempo, decisión y voluntad, en pro del crecimiento y la responsabilización de sí misma.

Cada mujer sana cuando inicia un viaje de búsqueda personal, que la conlleve a tener un nuevo conocimiento acerca de sí misma. Este nuevo saber, que más bien emerge desde dentro, conlleva a que cada quien se quite la venda de los ojos y se disponga a mirar la realidad con todo lo que ella contiene: lo bueno y lo difícil. Lo difícil aquí es lo más importante ya que nos permite crecer.

Sanar, por lo tanto, comienza con la aceptación, cuidado y maternaje de la propia herida, siendo estos sentimientos un prerrequisito para su transformación. En este punto es clave destacar, que accedemos a esta transformación sin buscarla, llega cuando es el momento idóneo desde la sabiduría interna.

Sanar es un proceso de desaprender, honrar y agradecer antiguas y obsoletas formas de funcionamiento, acercándonos a nuevas y livianas formas de vivir y tratar conmigo misma y con el mundo.

La herida NO DESAPARECE, SE TRANSFORMA. Está para enseñarnos a crecer, no podemos pretender que un día deje de estar ahí, y esto muchas veces es lo más difícil de aceptar. La herida es nuestro gran detonante de crecimiento, y sanar es aprender a relacionarme de una nueva y sana forma con mi herida. Podemos aceptar crecer toda la vida a través de ella, y verla como una semilla para la cual puedo ser tierra fértil y transformarme. De esta forma con las herramientas curativas entregadas, la herida es reacomodada en el corazón con amor, dedicación y tiempo, y cuando la vida lo estima suficiente, flores crecen desde ésta como una semilla.

Sanar es descubrir dentro una nueva forma de caminar en la vida y el presente, por lo que todo lo entregado aquí es sólo una fuente de inspiración para la transformación. Es por esto que, lo entregado sólo puede ayudar a quien se quiere ayudar a sí misma.

Sanar es decidir ser responsable de sí misma, y ver todo lo que me ocurre como una oportunidad para aprender y mirar más a fondo algo que aún preciso aprender de mí, es una invitación a la autorresponsabilidad, que conduce a tomar y administrar la fuerza y el poder personal.

P R Á C T I C A

La meditación resulta un ejercicio de práctica central para todo proceso de transformación, siendo la base que prepara el terreno para que todo movimiento curativo encuentre terreno fértil. Por lo tanto, constantemente se está inspirando a crear una cotidianidad que incluya una práctica diaria acorde a lo que esté en sintonía con la verdad de nuestra alma.

Esto ya que se cree en la sanación como un movimiento que una vez iniciado debe ser mantenido en el tiempo a través de un estilo de vida que sostenga nuevas formas de ser y estar en la existencia. Pues las herramientas de sanación, simplemente son entregadas en cursos y entrenamientos para inspirar e impulsar hacia un movimiento curativo, el trabajo más importante lo realiza cada quien en la administración de su energía vital con cada una de sus decisiones cotidianas.

La práctica es importante y reconocer que precisamos de ella a diario, es humilde, pues la naturaleza humana es dual, aquí hay amor y hay dolor, por lo que no tenemos control en torno a lo que acontece alrededor nuestro.

Se descarta la existencia de un sanar mágico, ya que rapidez y espiritualidad no combinan. Se confía en que la clave está más en el proceso que en el resultado alcanzado.

T R I B U

Los procesos terapéuticos se realizan en espacios grupales (online o presenciales) como una forma de fomentar el crecimiento de las participantes a gran escala y despertar la huella antigua de la tribu. Con ello se busca enraizar una nueva información que sane memorias de separación, soledad y desarraigo, transformando programaciones que llevan a sentir abandono o desamparo con la existencia.

R E S P E T O

Se trabaja desde el sumo respeto a cada persona, desde la reverencia a padre, madre, antepasados y la historia que cada quien trae.  Por lo que se opera desde la premisa que cada ser humano contiene en sí la sabiduría necesaria para recorrer su camino curativo de forma óptima, alcanzando las mayores cuotas de crecimiento, al seguir la escucha de la propia guía interna.

H U M A N I D A D

Se considera que todo profesor o facilitador de procesos curativos, es un humano, una persona normal que está compartiendo un camino transitado al buscar opciones para crecer (tiene heridas que sanar, problemas, miedos y desafíos al igual que los alumnos).

M U J E R   Y   N A T U R A L E Z A

La escuela se enmarca en una identificación de los procesos internos de la mujer con la naturaleza, en que cada uno de los movimientos vitales tiene una correspondencia con elementos y sucesos naturales. Ello es utilizado a través del lenguaje utilizado de forma transversal en artículos, libros y clases.


Y recuerda:

La vida es un rezo constante que nunca termina de recitarse.

Con amor

Ximena Nohemí Avila Hernandez