Tres días para aprender cómo maternarte a ti misma y acompañarte desde
la ternura y presencia, que siempre necesitaste.
Recibirás los tres pilares del automaternaje integrativo, para que comiences a aplicarlos desde hoy mismo en tu vida.
¿Te ocurre que vives ciertas situaciones del presente tal como las vivías de niña en el pasado?
¿Desde la intensidad emocional, la carencia de recursos efectivos para manejarlas y con una sensación de profunda soledad?
Al activarse la niña interna frente a las situaciones abrumadoras, se genera una desregulación fisiológica y emocional, con el acompañamiento de pensamientos disruptivos, lo que resulta difícil de manejar internamente.
Vemos el mundo desde el lente de la niña, lo que dificulta la posibilidad de entender las situaciones como realmente son.
Aquí la utilización de recursos es crucial, puesto que nos traen al presente de manera efectiva, nos enraízan nuevamente en la adulta y ponen nuestro lóbulo frontal en línea.
Esto implica salir del estado de consciencia de la niña y volver al estado de la adulta, que es la que tiene la capacidad de gestionar efectivamente lo que le ocurre.
Si todo esto te resuena o llama tu interés entonces este entrenamiento es para ti.

Rastrear mi SN para establecer una relación colaborativa con las voces de mi cuerpo.

Sostener un diálogo interior saludable para cuidar de mis partes frágiles y heridas.

Practicar herramientas de automaternaje somático para acompañarme de camino a la regulación.
Soy Ximena, psicóloga clínica especializada en constelaciones familiares, psicoterapia humanista y psicoterapia sensoriomotriz para el trabajo de trauma.
Por mi parte desde muy pequeña viví mi sensibilidad como un problema. No conocí la experiencia de ser aceptada, acompañada y corregulada en mi forma de sentir el mundo, por lo que no obtuve las herramientas para autoregular mis emociones.
Al no resolverlo, esto me pasó la cuenta en mi adultez en distintos ámbitos. Mis vínculos se volvían complejos: la falta de regulación hacía que me abrumara fácilmente ante la desconexión o el conflicto. Experimentaba angustia y ansiedad.
Todo comenzó a cambiar progresivamente cuando, hace ya más de cinco años, integré el conocimiento en trauma emocional en mi trabajo. Aprendí que el trauma es una experiencia que altera la vida interna ya que nos arrebata la sensación de seguridad y nuestra capacidad de elegir cómo responder ante las dificultades.
También existe el microtrauma (o trauma con “t” minúscula), que no surge necesariamente de eventos intensos, pero sí de un ambiente que se vive como una amenaza constante. Esto genera una sensación persistente de inseguridad que puede convertir la alerta en nuestro modo habitual de funcionar. El cuerpo queda atascado en un estado de desregulación.
Desde el entendimiento de mi forma de funcionar y en mi acompañamiento terapéutico con otras mujeres, desarrollé el automaternaje integrativo como una manera de construir un vínculo interno de seguridad que nos de el sostén que faltó en etapas primarias de la vida y nos regule desde el interior.
Este sistema se basa en una serie de recursos simples que al repetirse con constancia, ayudan a reparar las heridas emocionales del pasado para poder responder con lucidez ante los desafíos emocionales.
Este es un proceso en el que la adulta que somos aprende a sostener y acompañar a la niña que fuimos, integrando partes heridas y vulnerables para generar una nueva experiencia de seguridad interna que se consolida con el tiempo.
Desde lo más honesto e íntimo, puedo compartirte que hoy mi vida es completamente distinta a la que tenía hace diez años, e incluso diferente a la que tenía hace uno, porque la práctica nunca se detiene. Gracias al rastreo de mi sistema nervioso, los diálogos internos saludables, los recursos corporales y la conexión segura con otras personas, la sensación de seguridad es algo que hoy habita en mí con fuerza.
Este camino, recorrido con el cuerpo y el corazón, es el que quiero compartir contigo, sin guardarme nada. Todos los recursos que me han transformado te los compartiré.
Tres días para entender tu sistema nervioso como tu principal aliado. Podrás adquirir herramientas prácticas desde donde maternarte para:

Regular tus emociones con presencia

Encarnar tu madre interna como sostén.