Cuidar el planetaInspiracional

Reflexiones sobre coronavirus

En tiempos de múltiples crisis pasando por el cuerpo: crisis socio política, crisis ambiental, crisis corona, crisis personal, entre tantas más ¿cómo mantener el equilibrio, si cuando siento que todo se afirma un poquito todo se vuelve a remecer hasta las raíces después? Hoy es claro, que vivimos en movimientos constantes que nos exigen fortalecer el hogar interno espiritual, recordar el sentido de comunidad y volver al minimalismo.

¿Qué es lo que tanto remueve el virus? Siento que es algo que mirar sumamente centrados, ni exagerar, ni quitarle el peso, observar, aprender, ser humildes es clave para sacar en limpio algo trascendente, pues es evidente que corona vino para trazar una línea clara entre un antes y un después.

El virus algo que desafía a la humanidad porque es nuevo y desconocido, nos recuerda que nada de lo que creemos seguro o tenemos controlado en realidad lo está, eso es una falsa ilusión. El virus por lo tanto tocas fibras íntimas porque nos recuerda la vulnerabilidad y fragilidad de la vida, puede que tú no mueras de un resfriado, pero alguien que amas puede morir, la muerte se hace presente con fuerza en las consciencias, aunque en realidad debo decirte que la muerte ¡siempre está ahí! La realidad es que para sobrevivir la invisibilizamos, vivimos en la vorágine de la vida capitalista, consumimos, contaminamos, hacemos que lo urgente pisotee a lo importante y esencial, vivimos años y meses como si fuésemos eternos. Pero en ese boomerang de este siglo, en realidad la muerte siempre ha estado a una mínima posibilidad, siempre ha estado para nosotros y para los seres amados, no hay nada diferente ahora, nada. Sin embargo, la consciencia individual ha despertado de su sueño, y ha visto la vulnerabilidad latente de la vida y eso cae como un valde de agua fría, lo puedes sentir en tu estómago, en tu dificultad para concentrarte, en tu insomnio, etc.

Por otro lado, el virus nos despierta el sentido de colectividad, como un gran sistema que somos, “los daños presentes y futuros serán mucho menores si la humanidad mira hacia un mismo norte, los daños pueden ser irreparables a nivel social y psicológico si cada uno se sigue mirando su ombligo”.

Estamos recién iniciando el viaje en este barco, cuando en octubre comenzaron los movimientos sociales en mi país, sentí fuerte, “Chile se está curando a sí mismo”. Hoy la tierra se está curando a sí misma.

Por Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

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