Sanación femenina

Los renaceres a lo largo de la vida

¿De qué formas te has otorgado el regalo de nacer como mujer adulta?
¿Qué precisas para impulsar tu próximo nacimiento?
¿Permitiste morir las partes ya viejas de ti primero?
¿Qué es lo que más temes soltar y dejar ir ahora?

La primera vez que morí, tenía 10 años, fue cuando falleció mi abuelo materno, ese primer dolor fue inmensamente difícil de llevar al ser una niña muy poco comunicativa. Para ese tiempo, tampoco entendía que naturalmente cuando un ser amado muere una parte de nosotros se va con ellos, en eso mi ser se fragmentó y mientras una parte continuó muriendo, la otra continuó sonriendo por fuera y viviendo una vida de 10 años, ante la cual a veces un dolor extraño emergía, yo no lo escuchaba, no quería escucharlo.

La segunda vez que morí tenía 20 años, esta vez fue una muerte más lenta y bien digerida, mi abuela materna comenzó a Perderse de la realidad y mientras ella más se debilitaba yo más deseaba morir con ella, después que mi abuela trascendió, morí con ella por entero y tardé años en emerger nuevamente a la vida.

En esta ocasión la muerte me tomó la mano fuerte y no me soltó, no tuve escapatoria y conocí el inframundo del dolor más profundo, al que ni siquiera sabía que existía. Cuando ya tenía unos 22 había muerto todo lo que me sostenía y al tocar el fondo profundo de todo, emergió una fuerza creativa nueva, salvaje y que no lograba comparar con nada de lo que conocía.

Me parí con fuerza cuando di a luz al Cántaro Sagrado, lo que fue suave y progresivo, y ese gran lapso de tiempo ha sido el gran parto sublime de mi vida, porque no sólo nació una escuela al servicio de las mujeres y de la vida misma, emergió una Mujer con una fuerza sublime que recién hoy (10 años después) estoy reconociendo y encuerpando en todas sus versiones.

Los aprendizajes:

Las muertes simbólicas a lo largo de nuestra vida son innumerables, sin embargo, hay algunas que resultan tremendamente significativas, abarcan tanta energía y tanto espacio de tiempo, que nos llevan a las grandes transformaciones y grandes procesos creativos, una vez que renaces, jamás nuestros ojos pueden ver de la misma manera a cómo lo hicieron antes. ¿Cuáles han sido las grandes muertes de tu vida?

La muerte está al servicio de la vida y la vida al servicio de la muerte, ambas abuelas coexisten en nuestro útero, de forma natural y rítmica vamos ciclando. Sólo hace falta escuchar “siempre” esa voz interna, que nos llama en una u otra dirección. Esto nos permite visualizar, que estamos en una gran oscilación.

Cada tiempo de Parirnos a nosotras mismas implica nuevas estructuras de pensamientos, que llevan a nuevos patrones emocionales y nuevas formas de relacionamientos. Pará ello necesariamente antiguas estructuras precisan ser honradas y morir, pues ya cumplieron su tiempo.

El ciclo de la existencia danza sobre la infinitud de la vida y la muerte que se dan la mano para Parirse al unísono, ambas son transiciones de todo lo que existe. Resistirnos a los tiempos de muerte estanca nuestros procesos evolutivos.

En este momento:
Tal vez algo en ti está muriendo
Tal vez algo está naciendo y manifestándose con fuerza
O tal vez estas en fase de descanso post parto.

Sea donde sea que te encuentres querida mujer es perfecto para ti. Confía en los tiempos sabios de tu alma. 

Por Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

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