InspiracionalSanación femenina

Mis palabras para fin de año

A punto de cerrar un nuevo ciclo, quiero compartirte un poco de mi historia este año. Para los que me han acompañado desde los inicios, quizá saben que en 2020 la Escuela Cántaro Sagrado cumple 7 años. Ha sido un camino tan bello de sostener y ser sostenida, acompañar y aprender a acompañarme en lo humana y en el ser mujer, Cántaro es una especie de motor de sanación en mi vida y ya a estas alturas se regenera por sí mismo y con su amor me regenera a mí.

Este 2019 he experimentado una montaña rusa de experiencias y emociones con respecto a mi vida y la Escuela, han habido tiempos de cansancio extremo de sentir que no me daba el tiempo o la energía para sostener todo, y en que sentía que la vida no me alcanzaba para hacer todo lo que tenía y quería hacer (frustración a mil).

Cuando cumplí 30 en julio de este año despertó una necesidad de estructura que venía desde las tripas, quería ordenar todo (siempre he sido accidental y caótica), aclarar todo, y reciclarme para alejar de mi vida de lo que me quitaba energía. Así desde julio en adelante comencé a lograr orden en un nivel que jamás había alcanzado antes, pero ay! costó lagrimas y muchas caídas con rasmillones y unas cuantas más cicatrices.

Pero ¡eso es parte! la vida es maravillosamente imperfecta, PERO JAMÁS NOS SUELTA. Este año tuve miedo en muchas instancias y no suave, sino miedo profundo, ese miedo que te paraliza, también en un momento sentí que la vida me iba a destrozar y no me la podía, pero aprendí que la vida es como una abuela sabia, muy vieja y muy sabia, desde la fuerza creativa siempre nos está guiando en el camino, en la experiencia, por lo que cuando alineamos mente, corazón, espíritu y cuerpo esa energía creativa de la abuela puede tomarnos de la mano y todo se mueve naturalmente, todo pasa, todo se soluciona, todo vuelve a la calma, todo retorna al equilibrio. Lo difícil o doloroso es parte de las oscilaciones naturales, y en esa oscilación volvemos a estar arriba y luego volvemos al inframundo, para luego salir de el nuevamente.

Por lo tanto, 2019 fue un año para confiar más que nunca en que siempre estamos sostenidos por algo invisible y grande que no podemos ver pero sí podemos experimentar sus resultados. (Hasta decidí que mi próximo tatuaje dirá: siempre estas sostenida, para que jamás se me olvide).

Este año me di cuenta que amo la forma misteriosa en que la vida se va tejiendo, a ratos hay nudos difíciles de destejer o desatar, pero que más da, la vida es completa con todo ello, aspirar a que una perfección inalcanzable nos traiga la felicidad puede llevarnos a ocupar nuestra energía en una espera eterna. Conclusión: La vida es vida, su sentido es sólo vivirla, no hay más que ello.

2019 fue buenísimo y fue difícil, y aquí seguimos abrazando la existencia, con lo que va trayendo, con lo que va emergiendo y naciendo. Amando crear cada día, viviendo muchas vidas en un sólo día)

Aprovechando el espacio quiero agradecer a cada quien fue parte de mi vida a través de la escuela este año. ya sea a través de internet o de forma presencial, gracias infinitas por sostener conmigo este sueño.

Un abrazo enorme
Con amor
Ximena 

 

En 2019 además publiqué mi segundo libro MUJERAVE puedes conocer más o solicitar un ejemplar desde acá.

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

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