Cuento MedicinaInspiracionalSanación femenina

Cuando nuestra sombra pare luz

Hago un llamado a todos los vientos

Invocando a las parteras de la vida y el nacimiento

Ha llegado la hora, el plazo se ha cumplido

Y mi sombra ha comenzado a parir sin aviso

 

Venga mi madre y mi padre

También abuelas y abuelos

Mi sombra necesita amor y consuelo

Vengan los más antiguos a ayudarla

Pues su corazón se asusta del mundo

Y su útero de dolor se quebranta

 

Está asustada y desolada

No sabe que hacer ni adonde ir

No tiene un sostén quien le tome la mano

Ni siquiera una doula que le enseñe a parir

 

Mi sombra solitaria está en trabajo de parto

Pujando afuera primaveras que han de florecer

Venga mi madre y vengan mis abuelas

Acudan por favor las más antiguas también

Pues hay dolor, hay sangre y sudor

Contracciones y calambres por doquier

 

Mi sombra herida y oculta

Traspasa un gran miedo

Y se queja de un dolor insospechablemente inmenso

No dimensionado,

Indescriptible,

Grande como el más árido desierto

Sin embargo, lo que de ella nace

Encandila a todos los presentes

Dando sus primeros pálpitos como una flor de pétalos fluorescentes

 

Mi sombra está pariendo

y necesita ser sostenida  por todas las manos del mundo

Manos negras, manos blancas

Manos viejas, manos tiernas

Necesita oir cantos que le inviten a confiar

Abrirse a la vida

Jugar y danzar

¡Quiere abrazar y celebrar!

Necesita compañía, belleza, armonía

 

Hago un llamado a todos los vientos

Ha llegado la hora

Mi sombra está pariendo

Y lo que ha nacido de ella

Es la más resplandeciente luz que me encandila por dentro

 

En el viaje de la vida, hay aspectos nuestros constantemente renegados y ocultados de los otros. Estos, están hechos de fragmentos de heridas y secretos vividos o heredados, llagas infantiles jamás vistas y hoy en día subestimadas. Eso que escondes o que incluso no puedes ver nitidamente, conforma los aspectos que hoy más necesitan tu presencia, te necesitan como un adulto que se hace cargo de su propia vida y que es capas de abrazar las partes más frágiles de sí. No temas de esa inmensa oscuridad que traes (pues también traes una inmensa luz), y que puede parecer tan amenazadora como una boca de lobo, pues únicamente desde la espesura, emergeran desde el fango tus más trascendentales y luminosos nacimientos.

 

Por Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

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