Sanación femenina

¿Cómo me doy cuenta que una memoria ya está sana en mí?

Si me pregunto a mí misma “¿Cómo te das cuenta que ya estás sana?” lo primero que me respondo es: “simplemente lo sé y lo siento”.

Sin embargo, puede ser que tras esa respuesta, se esconda una negación de la herida o una coraza que me protege de mirarla, y darle un lugar en mi corazón.

Así podemos caer en un autoengaño o autoboicot, haciéndonos creer que un tema ya está sano, cuando en realidad únicamente lo hemos enterrado bajo kilos y kilos de tierra y escombros, y desde allí puede comenzar una macabra aventura que terminará por manifestarse como una proyección sobre nuestro día a día cuya raíz está muy profundo en mis memorias.

A menudo en los encuentros terapéuticos grupales escucho a las mujeres decir:  “pensé que ya lo tenía sanado y me acabo de dar cuenta que no”. ¿Qué pasó ahí? Siento, a veces simplemente preferimos olvidar un momento hasta estar preparados para mirar y dar lugar en el corazón y en su momento puede ser la decisión más sabia.

Por mi parte me puedo asegurar dos cosas: Hay cosas que si he sanado (definitivamente sí, pues hasta me río de mí misma) y hay cosas que con el tiempo simplemente he olvidado y cuando aparecen señales que me las recuerdan, surge la emoción y con ello el “ya es tiempo de hacerme cargo” pues aún quedan resabios que el quiebre emocional o la incomodidad me señalan.

En cuanto a la primera cosa: ¿Cómo sé que realmente sané y no estoy entrando en un juego de autoboicot enterrando mi herida bajo kilos de tierra y escombro?

De acuerdo a todas las respuestas que leí en redes sociales luego de plantear esta pregunta abierta me quedaron muy presentes cuatro claves:

AMOR, GRATITUD, RELAJO y LIBERTAD.

Tomando estas claves sanar significa que puedo percibir algo hermoso, en algo que en el pasado fue una herida, mirarlo con ojos de amor, incluso reverenciarlo y agradecer a la vida haber pasado esa experiencia tan difícil en su momento, pues me ha transformado. Lo que parecía una roca sobre mi espalda, hoy son granos de arena en mis manos que suelto y se los lleva el viento. Cuando la comparto con otros me siento en completa paz, pues no es un compartir desde el victimismo, sino desde el desear revelar una tremenda experiencia y aprendizaje de vida. Así en esta danza infinita, me voy convirtiendo en una persona libre, y en ello ya no es necesario repetir lecciones. Avanzo.

Por el contrario, cuando no sano y sólo he olvidado por un momento

Veo con rabia, tristeza o resentimiento a personas o situaciones que asoció a una herida. Deseo el jamás haber pasado por ello, por lo que le niego el ingreso a un lugar en mi corazón. Soy irreverente ante mi aprendizaje. Cuando la comparto con otros me quiebro y desintegro  emocional, mental, física y espiritualmente. Incluso puede ser que desee jamás compartirla y no la hable con nadie, sea un secreto. Soy esclava del pasado, ya que probablemente viva experiencia similares hasta que mi alma aprenda lo que se propuso para sí misma. Repito patrones.

Han sido hermosas conclusiones para lograr un parámetro claro sobre nuestros procesos de sanación. Sin embargo, hay tantos matices cómo  personas hay en el mundo y siempre la sanación (y también la herida) llevan la huella personal de la autenticidad.

Por mi parte, las cosas que más me han dolido en la vida han sido importantes maestras que hoy honro con profunda gratitud, ya que me dieron el regalo de la búsqueda en la actitud de la inocencia, no había mapa, no había hoja de ruta, no había resultados asegurados, sólo la posibilidad de caminar. Pues tenía que avanzar buscando algo, sin saber lo que iba a encontrar, y en esa osadía encontré el mayor tesoro, me encontré a mí misma esperándome desde hacía mucho tiempo, y me encontré para abrazarme por el resto de la vida.

Así también, las cosas que aún están en proceso de sanar se van revelando cuando ya estoy preparada para mirarlas e integrarlas, así no hay preocupación, sino aprendizaje y fluidez, y mientras camino en el sendero de la existencia ¡sólo vivo!, y hago todo aquello que me de dicha e irradie amor al mundo.

Por Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

5 comentarios en “¿Cómo me doy cuenta que una memoria ya está sana en mí?

  1. Hermoso y estoy completamente de acuerdo. Siempre digo que no es real el refrán que dice que el tiempo lo sana todo. El trabajo interior es muy importante para sanar y ver las experiencias como parte de nuestra vida y agradecer su existencia, porque de alguna manera u otra somos quienes somos gracias a ellas. En nosotros está ver esas experiencias como estancamientos u oportunidades, con mucho amor y compasión hacia nosotros mismos podemos sanar y convertirlas en oportunidades.

  2. A mi me ha sucedido lo mismo cuando pretendo olvidar algo y más bien lo cubro superficialmente pero cuando enfrento a las personas o hechos, todo el dolor y el sentimiento sale a la superficie y allí te das cuenta que no lo habías superado y a decir verdad no tengo idea cómo ni en qué momento lo haré ya que en éstos momentos no soy capaz, no tengo el valor para enfrentar y superar dicha experiencia.

    Por otro lado he leído a algunos expertos en biodescodifiación genética decir que notas cuando una memoria ha sido trascendida o cuando ya has liberado tu karma, cuando además de sentir paz como tu lo has descrito, todo te marcha sobre ruedas, todo se empieza a poner en su lugar y mejoras en los diferenes aspectos de tu vida, según el tipo de memoria o patrón que hayas experimentado por ejemplo si se trata de una memoria relacionada con lo económico (una ruina en la familia), notas que la has trascendido y sanado tu árbol (dado luz al árbol) cuando empieza a llegar la prosperidad económica a tu vida y la de tu familia; será tan cierto ésto o que me dices al respecto.
    Gracias por tan interesante artículo como todos por supuesto!

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