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Claves de sanación de las memorias uterinas

Introducción

Hace un par de años que comencé a hacer más específico mi trabajo y en ello decidí especializarme en el área de sanación de memorias uterinas. Al comenzar a formarme y estudiar esta temática, descubrí que si bien es un concepto sumamente utilizado entre las mujeres que estamos en este camino, hay poca bibliografía de base que nos apoye y de seguridad en el tema. Así es que me comprometí conmigo misma a reunir un piso de información con respecto a ello, ya que era a lo que en definitiva deseaba dedicarme.

Quiero comenzar encuadrando qué son las memorias uterinas, y desde lo que he aprendido hasta ahora, éstas pueden definirse como “Los registros de información compartidos por los úteros de las mujeres de un mismo linaje”. Algo que poéticamente – sólo por intuición e inspiración- un día llame “el hilo rojo que une a las mujeres”.

Tal vez te interese profundizar más leyendo este artículo: ¿Qué son las memorias uterinas?

Si consideramos la existencia de una memoria tribal, que se puede definir como aquella alma compartida por todo el sistema familiar, podemos deducir que hay una parte de esa memoria que se guarda en la red de úteros que pertenecen a nuestra familia y es compartida específicamente por las mujeres del mismo linaje.

Ahora imagina que red es como un tejido invisible que conecta a todos los úteros  (independiente de si esté el útero físico, lo tomamos desde el útero energético y simbólico), pues es la unióninvisible entre éstos, la que guarda toda la información que será traspasada a las siguientes generaciones.

¿Qué información es ésta? Son registros transgeneracionales respecto a las historias del linaje y las estrategias que nuestras ancestras crearon para salir airosas a cada una de las demandas particulares del ser mujer.

Así es como esas demandas conllevan al sistema a formar programas y creencias con respecto a tener un cuerpo femenino, conformando en sus cimientos, las mejores respuestas del alma familiar ante el contexto del entorno para cada mujer del árbol (madre, abuelas, bisabuelas, tatarabuelas etc.).

En el tiempo en el vientre recibimos toda esta información a través del ADN en un simbólico “Manual de Sobrevivencia”. Por lo que también la nomenclatura de memorias uterinas, es debido a que sus cimientos son recibidos en el tiempo que pasamos en el vientre de nuestra madre.

Los hitos del cuerpo femeninos

Desde el sistema hormonal femenino, cada una de nosotras vive los hitos de su cuerpo de una determinada manera, en conexión a las mujeres de su árbol. Y como hitos femeninos podemos mencionar: menarquía, menstruación, inicio sexualidad, embarazo, gestación, parto/cesarea, crianza, plenipausia (menopausia) etc.

Es por ello, que podemos considerar que la forma en que cada mujer vive esos hitos, despierta en sí a una memoria uterina que deberá trabajar respecto al aprendizaje que vino a hacer su alma, así también dependiendo de aquellas ancestras a las que esté conectada (ya sea por repetición de nombre, fecha de nacimiento u otros factores).

Por ejemplo, si al menstruar repito memorias de hemorragia y mucho dolor de espalda y vientre- que también se repiten en mi madre, sus hermanas y mi abuela materna- estoy conectada a esa memoria uterina, y por lo tanto es algo de lo que yo como mujer debo hacerme cargo en mi camino de sanación (siempre que me haga sentido). Ello implica que todas las mujeres del árbol que menstruamos con hemorragia y dolor, compartimos una memoria en común y nuestros úteros se conectan en una historia- cuya raíz- sucedió varias generaciones atrás.

En síntesis, a medida que vamos atravesando edades clave en la historia de las mujeres del árbol y con ello viviendo hitos del cuerpo femenino, van despertando memorias hasta ahora dormidas.

Cuando comenzamos a menstruar, comenzamos a recordar, descendiendo a profundidades mentales y emocionales hasta ahora desconocidas. Si se inicia la vida sexual, despiertan memorias de la sexualidad de las mujeres de mi linaje, cuando nos embarazamos despiertan memorias de embarazo y así sucesivamente a lo largo de la vida.

Incluso si una mujer siente rechazo o no logra embarazarse, existe una conexión a una historia antigua que lleva a su cuerpo y útero a tomar esa decisión. Por ello es que es tan necesario el autoconocimiento y la observación constante en caso de que deseemos revertir un programa heredado. 

Así también sucede con las enfermedades ¿Te has dado cuenta que ciertas dolencias se repiten sólo en las mujeres de tu árbol, ya sea rama materna o paterna? Esto explica en gran parte la memoria compartida por los úteros de las mujeres de un mismo linaje.

La memoria uterina universal

Si vamos aún más profundo ¿con qué nos encontramos? Con la memoria uterina universal.

Hay una historia compartida por los úteros de las mujeres del mundo y de todos los tiempos. Esta memoria guarda la historia universal respecto a los grande movimientos que han vivido las mujeres, y que por lo tanto forma los cimientos clave de los que la sociedad y la cultura nos impone hoy día.

Así, si miramos a grandes rasgos podemos observar la existencia de una antiquisima Cultura Matríztica, luego un quiebre caracterizado por la aparición de la inquisición y finalmente la llegada de una cultura patriarcal.

Y es aquí donde deseo regresar a un punto tocado en un comienzo, ¿Por qué existe tan poca información antigua, profunda y seria respecto a las memorias uterinas y al útero arquetípico y energético? ¿Será que gran parte de esta información fue destruida en los tiempo de conquista e inquisición? (Dejaré esa interrogante a ver si en un futuro post podemos resolverlo o incluso invito a dejar reflexiones en los comentarios).

Conclusiones

Las memorias uterinas- registros de información compartidos por los úteros de las mujeres- presentan varias capas que fluctúan desde lo recibido en el  linaje nuclear, hasta las capas antiquísimas que aluden a la memoria compartida como género femenino.  Todas ellas van incidiendo en los diferentes hitos que toda mujer va atravesando, incluso en lo que ella aspira y anhela como la más alta realización en su vida.

En las memorias uterinas puedes encontrar las claves de todo aquello que hoy te apasiona, enferma o limita, ya que allí se ocultan las historias que sustentan los patrones y creencias limitantes que a tus ancestras y ancestros permitieron la permanencia de la vida.

A veces podemos llegar a sentir que “cambiar un patrón heredado a través de las generaciones es tremendamente dificil”, sin embargo esta idea se argumenta en que aquel hábito permitió vivir a muchos integrantes del árbol, por lo tanto la inteligencia tribal y su algoritmo determinan que es la respuesta que aquí y ahora también te permiten estar viva.

La forma de comenzar a responder diferente ante una situación en que nos sentimos limitados, es incorporar nueva información que sustituya al patrón heredado y obsoleto.

Debes comprender que muchas veces, hacer ese cambio de patrón, trae asociado una sensación inconsciente de culpa y  exclusión con respecto al clan familiar, por sobre todo al clan de mujeres. Por lo que muchas veces y sin darte cuenta, preferirás seguir repitiendo alguna conducta que te hará sentirte parte. La pertenencia es clave, ya que nos hace sentir amadas/os. Así también asumir ser la oveja diferente del carril, si bien otorga la anhelada autenticidad, trae consigo el precio de sentirse diferente y excluida a la familia, la pregunta clave es ¿Estás dispuesta a asumir ese precio con tal de serte fiel a ti misma? Podría apostar que la mayoría de las personas no está dispuesta a asumir ese precio

Quizá te interese leer: Las que vinimos a cortar patrones

Claves de sanación de las memorias uterinas

  • CONOCER: Preguntar, charlar y registrar todo lo que puedas sobre las historias de los integrantes del sistema. Por sobre todo, las historias de los hitos femeninos ya mencionados en el artículo y la forma en que los vivieron madre y abuelas materna y paterna. Estas huellas serán las raíces de muchas circunstancias presentes.
  • INTEGRAR: Dar a cada integrante del árbol el lugar que se merece. Y con ello me refiero a los “buenos y a los considerados villanos, pero por sobre todo a los olvidados y exiliados”. Integrar especialmente a madre y padre, otorgándoles un lugar sagrado en el corazón, con ellos dos, se inicia el camino de sanación, al ser los eslabones al resto del árbol.
  • AMAR: A menudo darte tiempo en solitario para cerrar los ojos y visualizar el linaje presente detrás tuyo. Enviar amor desde el corazón a cada útero que hace parte del árbol, considerando siempre la premisa; que desde su lugar cada integrante “hizo lo que mejor pudo para su tiempo y lugar”.
  • RECONCILIAR:  Soltar el juicio o rencor a la historia de otras mujeres del árbol, ya hayan sido extremadamente sumisas o incluso las verdugos de otros. Darles un lugar sagrado en el corazón a sus historias y a sus úteros, teniendo presente de que es esa información la que se presentará como una dolencia mientras no se de el permiso de mirarla y honrarla.
  • REGOCIJARTEE: Por sobre todo, transformar todas aquellas creencias que te bloqueen con los espacios de disfrute y placer con tu propio cuerpo, considerando que éstas, vienen de las historias de dolor,  y heridas de tu linaje,  y que por lo tanto,  no están actualizadas a tus circunstancias.

Con infinito amor, espero que esta información apoye tu proceso y entendimiento

Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

6 comentarios en “Claves de sanación de las memorias uterinas

  1. Hola. Mi madre y mi hermana mayor (quien me lleva 21 años) comenzaron a menstrual a los 15 y tienen-o tenían cuando eran más jóvenes- senos grandes. O al menos normales. Yo esperaba menstrual a los 15 también, pero empecé a los 12. Y mis senos siempre fueron pequeños. Desde los 26 años aproximadamente que sufro contracturas musculares en cuello hombros y cabeza antes o después de cada período menstrual. Deduje por biodecodificación que podía ser que de alguna manera estoy cargando a mi mamá. Y ni que hablar que soy la oveja negra que está cambiando los patrones ancestrales, sanando. Generación bisagra, con todo lo que eso implica. Con este artículo es un eslabón más para entender los por qué. Algún día también entenderé los para qué. Muchas gracias!

  2. Muchas gracias Ximena por esta valiosa información, estoy de acuerdo en todo, yo si estoy dispuesta a ese precio con tal de ser me fiel a mi misma. Tengo una gran sensación de querer cortar patrones, de sanar y sanarlas a todas mis ancestras, las siento ahí latentes en mi y siento necesidad de aportar mi “granito de arena ” como diría el dicho. Besos y abrazos ♥️♥️

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