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Las que vinimos a cortar patrones

No es fácil nacer con la misión de cortar el hilo incansable de las repeticiones. Las que vinimos a cortar, nos hacemos adultas llegando a mirar el dolor del árbol de frente, sin filtros, sin máscaras y a pesar de lo mucho que tiemblan nuestras piernas al reconocer todo ese cúmulo de sombras heredadas, la vida nos exige permanecer en todo momento erguidas y firmes en nuestra misión.

Si eres de las que vino a cortar puedo adivinar que en algún momento de tu vida te has sentido la oveja negra de la familia, tal vez has experimentado con todas sus letras la no pertenencia, la exclusión, la crítica, o incluso el rechazo, debe ser que eres muy diferente a gran parte de las mujeres de tu árbol, sin embargo lo que ni tú ni ellas saben, es que eres la salvación del hilo rojo, la que vino a mostrar lo no visto, en el sentido de que se puede vivir desde una forma totalmente diferente a la ya experimentada en el pasado.

No lo tomes como una carga, sólo vive y se autentica, lo más genuina y real que puedas.  En tu viaje por la vida es importante que jamás pierdas tu alma, ya que la propia lealtad es la principal clave para que tu camino de aprendizaje y liberación sea en puro amor. Te entiendo, no es fácil ser diferente a todo un clan de mujeres que ya ha creado un plan exhaustivo de supervivencia para desenvolverse en la vida en un cuerpo femenino. No es fácil ser la que desentona, la que parece rebelde, loca o insumisa, pero debo decirte que así tal cual eres, ¡sos maravillosa!.

Tal vez, sientas que debes vivir buscando ese equilibrio perfecto entre el honrar y  la vez cortar y liberar ¿Cómo se hace aquello? ¿Cómo se puede vivir en equilibrio entre semejante ambivalencia?

Las que vinimos a cortar podemos parecer tan oscuras y luminosas como esa doble cara, sólo si eres una de nosotras lo comprenderás, ya que lo has sentido desde las entrañas. Es por ello que a ratos parecerá una misión tan difícil que sentirás impulsos de abandonar el camino de la consciencia, la sanación o como quieras llamarlo. Puedo decirte que no desistas, todo lo que has vivido hasta ahora tiene un sentido mayor y trascendente, por lo tanto esa rabia contra lo que fue y no fue con la historia de las mujeres de tu árbol, es la fuerza necesaria de la cual debes sostenerte muy fuerte en ti misma, pues es ese sentimiento el que te dará la capacidad de marcar límites clave, tomar consciencia de tu intransable necesidad de autoamor y decir NO, ¡hasta aquí llego! en todo aquello que infringe tu integridad como mujer libre hoy. Esa rabia, es una rabia bendita y sagrada, ya que te dará el coraje que te permitirá liberarte y liberar.

Si eres una de las que vino a cortar probablemente te sientas como dios y el diablo al mismo tiempo (sin embargo no eres ninguno de ellos, sólo eres un instante humano), no temas, esa doble sensación es parte del camino, sin embargo esa ruta confusa te llevará a encontrar una paz y libertad creativa absoluta que nada más te podrá otorgar.

Probablemente si eres de las que vino a cortar, tardes gran parte de tu vida en encontrar una respuesta que de paz a tu corazón, de hecho ni siquiera es importante encontrar esa respuesta (eso pertenece a las necesidades de la mente), sin embargo debes saber que para ello existe una llave que te abrirá todas las puertas de esa misión, es la RENDICIÓN. Ríndete si tienes esta misión, no se trata de una guerra contra tus ancestros o ancestras, se trata de una aceptación absoluta.

Como dijo la brillante Maya Angelou, “…el precio es alto, pero la recompensa es magnífica…”

¡Continúa viviendo tu verdad!

 

Por Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

15 comentarios en “Las que vinimos a cortar patrones

  1. a veces uno anda buscando sin saber que exactamente, y hoy heme aqui leyendo una version de la que tanto yo como muchas nos indentificamos, gracias por estar en este tiempo en este mundo, gracias por compartir tanto que mucho de ello me ha resonado, porque son palabras medicina, palabras sabias, rendirse y aceptar ! no hay mas, sigamos siendo las ovejas negras, porque si tu sanas yo sano y todos sanan. bendiciones desde Cancun, Mexico.

  2. Muy hermoso y certero, no es fácil, pero lo debemos hacer! Te quería preguntar querida Ximena, que puedo hacer con el apego de mi madre…siento que ella no me quiere soltar y en cierta forma es porque siempre he cargado con ella, tomé sus dolores emocionales y hasta físicos y he tratado de hacerme cargo yo y yo sanarlos, ahora me dí cuenta que eso no me corresponde, pero me siento culpable..mala hija al cortar todo esto, trato de soltar, honrarla y agradecerle pero entendiendo que ese no es mi responsabilidad. Cómo se puede hacer para no herirla y yo sanar?
    Un abrazo luminoso y gracias por tanto!!

    1. Querida Alien, gracias por leer y conectar 🙂 te recomiendo llevar un proceso terapéutico que te permita reordenar la relación con tu madre, siempre que te haga sentido, Un abrazo al corazón, Ximena

  3. Te leo y parece que estuvieras hablando de mi. Tus palabras han sido como un bálsamo y han llegado en un momento muy especial. Gracias.

  4. todo eso es lo que me sucede y mas…me siento desahuciada y a punto de desistir en todo momento…ahora comprendo que la clave es rendirse…simplemente asi…porque igual de todas maneras somos las dos caras de la misma moneda…luz y oscuridad..a cada instante…

  5. Gracias Ximena, gracias por todos tus danzares convertidos en palabras, he siguido tu blog hace un tiempo ya y he podido guiarme porque he sentido compenetrarme a las palabras que salen de la misma fuente de vida.

  6. wow¡ yo me siento asi..soy muy distinta a mis hermanas y mi madre…aveces siento culpa por eso…pero voy aceptando de a poco que es asi..y que no puedo inventarme que las amo¡ acepto como son…

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