Mi amado cementerio uterino: Las memorias uterinas que necesitan nuestro amor y compasión

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En los diversos encuentros terapéuticos recorridos este 2016 hacia las memorias uterinas, nos hemos encontrado con un espacio que se manifiesta en todos los planos de la vida de la mujer de diferentes formas, de diferentes dimensiones. Es un espacio que requiere atención, desapego y liberación, para así llegar a la propia libertad de nuestras vidas.

Con ello me refiero a un lugar energético, emocional, mental y físico. Éste es el cementerio uterino, un espacio que vive en cada mujer y reclama atención, trascendencia y sanación, por todos los silenciados y olvidados de nuestro árbol genealógico, pues mientras no integremos y trascendamos las lecciones de vida que su experiencia humana en la tierra nos ha dejado, seguiremos siendo esclavas y esclavos del pasado, repitiendo patrones que nos atan y que en este presente ya no son útiles.

La real liberación y sanación ocurrirá cuando seamos capaces de ver a los ojos el dolor de nuestros ancestros, y desde nuestro presente liberar lo que ellos no pudieron liberar y soltar aquellos patrones que anclan nuestro presente estancando nuestro proceso de evolución, y dar un nuevo sentido a sus historias, cobrando así su trascendencia en el alma tribal de las generaciones.

Mirar con ojos de amor y compasión la historia de nuestros ancestros, es un gran paso para lograr soltar la repetición, y ello es como ir a dejar una flor a nuestros muertos en el cementerio uterino.

El secreto que no se puede revelar siempre es el secreto de un padre, abuelo, bisabuelo, relacionado con una pérdida, con una injusticia real o vivida como tal. Pero escondiendo este trauma emocional que no se puede decir, que no tiene ya un lugar propio, es como instalada de manera definitoria en un ángulo secreto de la psique. El fantasma es un secreto que se transmite del inconsciente de uno de los padres al inconsciente de sus hijos, de una generación a otra, sin solución de continuidad.”Bajo la visión transgeneracional, una persona sufre siempre por un fantasma que sale de la cripta”: Una enfermedad transgenealógica conectada con una relación familiar invisible, inconsciente, las consecuencias de lo “no dicho” que se ha convertido en un secreto impronunciable.Antonio Bertoli en El origen de la enfermedad.


En una de las bóvedas de mi caverna uterina, la más oscura, anochecida, lúgubre y fría. En aquella que ni en mis sueños deseo entrar, está mi cementerio uterino de siete generaciones atrás. Allí los muertos no están tan muertos, no descansan, ni duermen, ni están en silencio.

Pues allí están los olvidados y silenciados, que solos deambulan, lloran, hacen ruido, pero también bailan y ríen de nosotros, los vivos que caminan medio muertos. Ya que mientras no saquemos a la luz de la consciencia su historia, la seguiremos repitiendo en nuestras vidas, y nuestros úteros seguirán enfermos por llevar tal carga, y como humanos dormidos seguiremos siendo esclavos de lo que ellos en vida no pudieron solucionar, repitiendo una y otra vez la misma historia.

El cementerio uterino transgeneracional, guarda los secretos más infidentes del árbol, secretos que únicamente sanarán con cada flor que a nuestros muertos vayamos a dejar, pues por cada una de ellas florecerá la sanación en nuestras vidas.

Por Ximena Nohemí

Creadora de Cántaro Sagrado, psicóloga y psicoterapeuta dedicada a la investigación y resignificación de memorias uterinas. Le apasiona escribir, danzar, viajar y acompañar a otras mujeres en su proceso de sanación. Es por ello que hoy su trabajo busca sanar la raíz de todo lo que pueda dificultar el máximo despliegue del propio potencial en el presente, para que vivamos en este mundo como mujeres y hombres cada día más en paz.

4 thoughts on “Mi amado cementerio uterino: Las memorias uterinas que necesitan nuestro amor y compasión

  1. Xime que hermoso!!
    sigo en este camino re feliz de haberte encontrado para ayudarnos a seguir sanando nuestras memorias.

  2. Hola Ximena hermoso artículo, cuando dices que nuestras memorias o secretos transgeneracionales sanaran con cada flor que llevemos a nuestros ancestros, a qué te refieres?
    y tengo otra pregunta, normalmente (en mi caso particular) tropezamos en nuestras vidas con memorias que no nos permiten ser felices o realizarnos plenamente en una o varias áreas de nuestras vidas, cómo podemos entonces liberar dichas memorias, pero liberarlas definitivamente, porque hay unas que no son nada agradables, como por ejemplo las ruinas económicas, por malas decisiones o mal manejo de herencias hechas por nuestros ancestros, es duro que generaciones posteriores a veces tengamos que cargar con ellas y peor aún no sabes como liberarlas.
    Gracias por ayudar a tantas mujeres a despertar.

    1. Hola querida Nina, infinitas gracias por conectar. Con la metáfora de la flor me refiero al ser capaces de mirar con amor y compasión (y no con rabia) la historia de nuestros ancestros, considerando que ellos hicieron lo mejor que pudieron de acuerdo a sus circunstancias, y sanar esa rabia y frustración puede ser el primer paso para liberar las creencias, primero acepto, les doy un lugar en mi corazón, las lleno de amor y al final libero. Te abrazo hermosa

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